Sobre el guión en la magia: show, don’t tell

Tenemos la sección de Inspiración algo olvidada. Le ponemos remedio hoy mismo, en este caso con un texto que me he encontrado en el blog Yorokobu, y que lo podríamos resumir en la siguiente cita:

Show, don’t tell.

Recomiendo leer la entrada de la wikipedia dedicada a dicha cita y me permito el lujo de ampliarlo con otra, esta vez de Ernest Hemingway sobre la Teoría del iceberg escrito en su libro Muerte en la tarde:

Si un escritor en prosa conoce lo suficientemente bien aquello sobre lo que escribe, puede silenciar cosas que conoce, y el lector, si el escritor escribe con suficiente verdad, tendrá de estas cosas una sensación tan fuerte como si el escritor las hubiera expresado. La dignidad de movimientos de un iceberg se debe a que solamente un octavo de su masa aparece sobre el agua. Un escritor que omite ciertas cosas porque nos las conoce, no hace más que dejar lagunas en lo que describe.

Me parece especialmente bueno el artículo en Yorokobu porqué creo que el ejemplo es muy esclarecedor. Decidme si creéis que es aplicable a la magia que hacemos.

8 Comments

  1. Reply
    Sergio Belmonte 10/10/2013

    Creo que liga mucho con la magia ficcional. Fundamentalmente viene a decir lo mismo: hay que mostrarlo sin decirlo explícitamente. Estoy totalmente de acuerdo. El espectador NO es ignorante y no se le debe tratar como tal, debemos cumplir con los pasos correctos para que no haga falta decirlo todo, porque debe quedar patente con los hechos en sí mismos. Paso el testigo.

    • Reply
      Israel Belchi 10/10/2013

      A veces pienso que la mayoría de juegos de magia deberían poder hacerse en silencio, sin que el mago diga nada. Evidentemente el guión lo ayudará, le añadirá una nueva capa ya que no es plan de hacer magia muda (¿o por qué no?), pero donde quiero llegar es que la puesta en escena debe ser el máximo de explicativa posible.

      Por otro lado no creo que el “show, don’t tell” persiga no tratar al espectador como tonto (aunque el “tell” puede tener ese efecto), si no que el impacto del efecto mágico sea mayor (por no adelantar acontecimientos, por añadir dramatismo, por crear el atisbo, por no distraer o aburrir, etc).

  2. Reply
    b12jose 10/10/2013

    Me parece muy interesante lo que se comenta aquí… además de super interesante el artículo que nos refieres en el blog de Yorokobu, creo que en el fondo “todos” aplicamos muchas veces este principio, sin embargo muchas veces debemos de aplicarlo más ;)

    El ejemplo más tonto que se me ocurre de aplicaciones ya vistas, es cuando extendemos una baraja, no deberíamos decir que esta “mezclada” en realidad lo estamos viendo, así que para que decirlo… muchas veces caemos en volver a repetirlo y creamos suspicacias… que en el fondo si estuviéramos callaicos, puesto que la imagen ya es explicita por si misma, no despertaríamos.

    Si bien lo que acabo de decir (escribir) es un ejemplo tontico… creo que nos puede servir para darnos cuenta de muchas cosas y que en realidad, es algo que debemos estudiar para que nuestro guión sea mucho más completo.

    Ahora mismo estoy trabajando en un efecto que se tiene que basar en esta idea, yo creo que si la “trampa” es limpia y bastante explícita por si misma, nos saltaremos el tener que recalcar en un momento delicado la situación “inicial” (por así decirlo). Si nos basamos en el “show, don’t tell” nos podemos evitar muchos “problemas” y susceptibilidades, aunque claro para ello debemos apoyarnos en algo superior, en un argumento, en un guión, en un manejo… en definitiva en un momento tramposo tan claro y cuidado que basándose en lo que vemos, tengamos claro que no necesitamos nada más, no necesitamos adornarlo contando lo que ha pasado.

    • Reply
      Israel Belchi 10/10/2013

      Reitero que en mi opinión la clave es las consecuencias negativas que tiene el “tell”, que pueden ser muchas.

      El ejemplo de la mezcla es muy bueno, igual que el “y ahora pongo esta moneda en la otra mano…”

      • Reply
        b12jose 10/10/2013

        Bueno… pueden consecuencias negativas o positivas… Yo no creo que por defecto toda la magia sea mejor si es “muda” aunque en muchos casos es explícita por si misma… pero ahora empezaremos a cambiar entonces los “requisitos”, como decía antes hay que tener algo que nos sustenga, ya sea una música, ya sea un “baile” de manos armónico que acompañe lo que estamos viendo…

        Sin embargo si que creo que hay magia que es mucho mejor como rutina musical, por ejemplo el clásico pesadilla del profesor de cuerdas, es bastante explícito por si mismo, no aporta nada el hecho que vayamos diciendo que esta cuerda se hace más pequeña y el resto más grande…

        Sin embargo si que hay muchos otros juegos (sobre todo en cerca) en los que creo que es necesario aportar un extra de palabra, el problema es conseguir que ese extra no tenga más paja que contenido, ese es el problema del “tell” no saber escogerlo, no saber gestionarlo e ir improvisando a ver que va saliendo…

        • Reply
          Israel Belchi 10/10/2013

          Tampoco pienso que sea mejor la magia “muda”. Pero como ejercicio puede ser muy interesante…

          • Sergio Belmonte 10/10/2013

            Yo tampoco abogo por la magia “muda”, particularmente me gusta más cuando el mago pone su “granito de originalidad” en la presentación, eso sí, cuidando el “tell” y poniendo mucho énfasis en el “show”.

  3. Reply
    @sinatributos 18/10/2013

    Léase la Tesis sobre el cuento de Ricardo Piglia, que cuenta muy bien lo que nos está usted contando por aquí, si le apetece:

    http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/tecni/tesis.htm

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